Introducíos,
El Señor Jesucristo puso en claro que
las metas del Reino de Dios son opuestas a las metas del mundo secular. Servir, con voluntad
propia, por el bien del otro, perfecciona al que sirve, solo un ser humano que
se posee así mismo, puede darse libre y responsablemente a otra persona, servir
a alguien, es muestra de gran riqueza interior, porque la autodonación voluntaria
para ayudar a los demás, hace que el ser humano sea más hombre, pues se
autoposee a tal grado que es capaz de servir a los demás consciente y
libremente, logrando que al servir el ser humano se autorrealice.
I. Al
servir, la Persona desarrolla y consolida principalmente cuatro hábitos buenos:
Ø Generosidad, olvidarse de uno para
interesarse en los demás.
Ø Discreción, servir, sin ostentar, sin
hacer sentir mal a quien se sirve.
Ø Prudencia, servir cuando o/y como se
debe servir.
Ø Amor, al preocuparse por darle a
cada quien lo que necesita sin esperar recompensa.
El antiguo concepto en
cuanto el servicio era que uno hacía algo por otra persona para ayudarla. Pero
hoy día, en esta era del auto servicio, lo más importante es ser el Número Uno.
El servicio es un concepto en extinción, a menos que uno esté hablando de
autoservicio: Búsquelo usted mismo, cárguelo usted mismo, sírvase usted mismo.
Hasta en las iglesias la
idea de ayudar a otros pierde cada vez más terreno: Asistimos a la
“Celebración” para sentarnos en una cómoda silla disfrutar de una buena
selección musical, de oraciones y predicación en un ambiente agradable. Cuánto
mejor nos sintamos después de un buen rato, tanto mejor opinamos acerca del
“servicio”. Apenas una pequeña minoría hace algo más que simplemente sentarse y
escuchar.
Algunos sienten que han “servido a Dios” por haber estado en la
Celebración, pero realmente somos nosotros quienes hemos sido servidos por el
predicador o por el maestro, por el grupo de adoración y los ujieres. El
servicio es obediencia agradable y agradecida a Dios expresada en actos de amor
al prójimo (Filipenses 2:4 – 8).
Si
usted puede llevarse bien con la gente, puede ser un líder eficaz. El liderazgo es lo que se
hace en relación con las personas, no algo que se “hace a” o “por” su gente. El
liderazgo relacionado con el crecimiento de la iglesia no es nada más que
trabajar “con” y “por medio” de las personas para llevar a cabo la Gran
Comisión. Por lo tanto, las personas de la iglesia son los recursos de mayor
importancia para el crecimiento. Para ser un líder eficaz, se tiene que creer
en el valor de las personas. Estas no son objetos o simplemente trabajadores
para ser mandados.No son objetos en los cuales ensayamos nuestras
técnicas o “peones de ajedrez” para ayudar al pastor a alcanzar sus metas de
crecimiento. Son personas únicas, creadas a la imagen de Dios. Son tesoros
preciosos confiados a mayordomos; y por consiguiente, la meta de cada líder
debe ser la de capacitar a cada individuo para cumplir su potencial dado por
Dios. Esto a la vez es una responsabilidad tremenda y una oportunidad. El
maestro, líder tiene la oportunidad y la responsabilidad de ayudar a otros
individuos a desarrollarse.
II. DIMENSIONES DE SERVICIO. El concepto de siervo en el Nuevo testamento tiene
dos facetas: Actuar en beneficio de los demás y someterse a un amo. El primero
está representado por la palabra griega Diakonos, empleada muchas
veces a través de todo el Nuevo Testamento, traducida la mayoría de las veces
como “Servidor”, significa también “Ministro” y “Diacono” (2
Corintios 6:4; Colosenses 1:25; 1 Timoteo 3:12). El énfasis está en servir como
una acción, hacer algo en beneficio de alguna otra persona.
La otra dimensión de la sumisión está representada por la palabra griega
Doulos, empleada aun con mayor frecuencia para referirse al
pueblo de Dios. Se traduce como “Siervo” en sentido de “esclavo”
(Filipenses 1:1; Efesios 6:6; 1 Pedro 2:16). Ese doulos enfatiza
la idea de sumisión. Para los primitivos cristiano, Jesucristo
era Señor (Kyrios) y Amo (Oikodespotes), y se gozaban en reconocer la posición
que tenían como sus esclavos.
Una tercera palabra griega con el sentido de ministro es Litourgos,
que conlleva la idea de alguien que ha sido puesto para un servicio especial al
Estado. Cuando se emplea para referirse a los Cristianos, el énfasis está en la
responsabilidad que les ha sido dada por Dios (Romanos 15:16). ¿Quién quiere
ser Doulos, Diakonos o un Litourgos?
Usted no puede guiar a
las personas a menos que las ame verdaderamente. He visto cantidad de lideres
laicos que tienen muchos dones pero fracasaron en puestos de liderazgo porque
no tenían corazón para la gente. Se necesitan cuatro acciones básicas de
liderazgo que tienen que ser empleados según la necesidad de la persona y las
circunstancias específicas. Estas cuatro acciones de liderazgo son:
· Dirigir. El líder provee las instrucciones específicas y supervisa en forma
cuidadosa las tareas por hacer.
· Entrenar. El líder continúa dirigiendo y supervisa cuidadosamente las tareas,
pero también explica las razones para las decisiones, busca sugerencias y
reconoce el progreso.
· Apoyar. El líder coordina y apoya los esfuerzos de los subordinados hacia el
logro de las tareas y comparte la responsabilidad por la toma de decisiones con
ellos.
· Delegar. El líder entrega a las personas subordinadas las responsabilidades
para la toma de decisiones y solución de los problemas.
La
primera Acción, dirigir,
se utiliza cuando las decisiones tienen que tomarse rápidamente y los riesgos
son altos, cuando uno está dirigiendo a gente sin experiencia que tiene el
potencial de llegar a dirigirse por sí solo, y cuando se está dirigiendo a
alguien que tiene pericia pero no conoce bien a la iglesia, sus prioridades,
políticas, o maneras de hacer las cosas.
La
segunda Acción, entrenar,
funciona mejor cuando uno está dirigiendo a alguien que tiene capacidad, pero
que ha perdido el entusiasmo por su desilusión. Estas personas han principiado
una tarea, pero han descubierto que es más difícil de lo que pensaban.
Necesitan a alguien que escuche sus preocupaciones, provea perspectiva, alabe
su progreso e involucre hasta donde puedan en la toma de decisiones para
renovar su compromiso.
La
tercera Acción, apoyar,
tiene mayor eficacia con personas de experiencia que a veces muestran renuencia
para contribuir. Quieren ser incluidas en la toma de decisiones pero no siempre
tienen fe en sus propias ideas y por consiguiente necesitan elogios.
La
cuarta Acción, delegar,
es apropiado con las personas que funcionan con toda eficiencia, personas que
son competentes y comprometidas. No necesitan mucha dirección y frecuentemente
proveen su propio apoyo. Por consiguiente, las preocupaciones prioritarias
del líder deben ser diagnosticar cuál de los estilos es el más apropiado,
tratar a la persona en forma justa por medio de la utilización del estilo
apropiado y guiar a cada persona a lograr el mayor rendimiento posible.
El servicio, tal como se
presenta en la Biblia, es algo radicalmente opuesto a los valores del mundo. El
mundo nos ofrece una esfera en la cual desarrollar los intereses egoístas, un
lugar para el placer y para la satisfacción de los cinco sentidos. El creyente
que ama a Dios debe despreciar ese falso sistema de valores. El servicio
cristiano es lo opuesto a los valores del sistema del mundo.
Otra razón para
impopularidad de servir es que se opone a nuestros “Derechos”. Se nos ha hecho
creer que los derechos a tener salud, riqueza y felicidad son inalienables; es
decir, no se nos pueden quitar ni transferir a otros, por estar garantizados
por la ley. Por esos derechos hasta se le quita la vida a otros. El cristiano,
no obstante debe aprender la diferencia entre sus derechos como ciudadano de un
país y ciudadano del Reino de los cielos.
En el Reino de los
cielos él es un esclavo, un siervo ¿Qué derecho tiene un esclavo? ¿Sueldo,
relaciones, tiempo libre, autoridad, opciones? Ninguno de ellos. El esclavo no
tiene absolutamente ningún derecho. Depende completamente de la benevolencia de
su amo.
Como siervos debemos
reconocer que Él es el Señor, que toda decisión e suya, que no tenemos derechos
propios, sino el de agradarle y obedecerle fielmente a Él. Él hace siempre lo
que es justo y lo que les proporciona el mayor bienestar. Sus siervos lo aman y
disfrutan sirviéndole.
Dios tiene un plan de
expansión de su Reino, por lo tanto, usará a sus siervos para desarrollar la
estrategia que tiene para establecer su Reino en cada persona, ahogar, familia
y ciudad y naciones.
Solamente los que
realmente estén dispuestos a servir, estarán listos para desplegarse juntamente
con Dios en el establecimiento de su Reino.
Las personas con las que
vamos a tratar en los hogares están ansiosas, deprimidas, solas, amargadas,
atadas, endemoniadas y con muchas otras necesidades. Nosotros somos los
encargados de ayudarlos, a la vez que los conducimos con amor a los brazos
amorosos de Jesús.
Comprometámonos a servir
a los Santos y a los Amigos y veremos nuestros ministerios prosperados,
engrandecidos y exaltados por nuestro Señor Jesucristo.
Saludos amigos
entrenemos a la gente para que ellos sirvan con excelencia, una vez ellos
entrenados las tareas serán más Fusiles para nosotros.
Pastor Daniel Echeverría.
Iglesia “fuente de amor”
Pinalejo Quimistan Santa Bárbara, Honduras.
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